Ejemplo de Encamisada de un tercio, pequeño trozo de la película Alatriste
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Estos artículos, que no siguen un orden cronológico alguno, sino mas bien irán apareciendo según las apetencias del autor, no pretenden ser tratados de história sino, enseñar o explicar a mi modo de ver las cosas un poco de la épica de los Tercios españoles que sirvió para forjar el gran imperio español, además de reconocer la valía de los llamados descamisados que mantuvieron invicta a España en los campos de batallas durante 160 años.
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viernes, 17 de enero de 2014
El socorro de Goes
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| Cristobal Mondragón |
Los rebeldes orangistas mantenían asediadas dos ciudades importantes de Zelanda, estas dos ciudades Middelburgo y Goes estaban situadas en dos islas y corrían grave peligro de sucumbir, esto sucedía en el año del señor de 1572, y con este panorama se vio uno de los hechos de armas más gloriosos de los tercios en la guerra de los 80 años o guerra de Flandes, como vos gustéis.
Goes que se zafó tiempo atrás de un asedio por parte de las tropas rebeldes fue de nuevo atacada y asediada por una fuerza de 7000 tropas orangista y una escuadra de 40 buques todo esto al mando Jerome Tsraarts gobernador de Flesinga. Los españoles encerrados en Goes no estaban en condiciones de aguantar un enfrentamiento con unas fuerzas holandesas tan superiores.
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| Sancho Dávila |
El socorro vendría desde la desembocadura del río Escalda de la mano de Sancho Dávila y Cristobal Mondragón, pero el plan era descabellado ademas de escalofriante, hoy día para un ejercito moderno sería muy complicado lograr lo que Mondragón y Dávila lograron aquella noche, y digo noche porque el plan consistía en cruzar el brazo de agua que separa Goes del continente andando, con el agua por el cuello y armas y bagajes encima de las cabezas de los aguerridos españoles, pero os diréis, bueno....esto no es tan especial, pero si os digo... que ese trayecto fue de 15 kilometros y de noche rodeados por la flota de "los mendigos del mar".
Poco antes de amanecer llegaron los tres mil soldados del tercio a unos 20 kilometros de Goes, partiendo de inmediato para la ciudad sitiada, forzando la marcha cogieron por sorpresa a las fuerzas sitiadoras que al verse cogidas
de improviso rorriéron en desbandadas hacia los barcos, cosa que aprovecharon los españoles para diezmar a las fuerzas enemigas matando a mas de 800 orangistas, por tan solo 6 bajas españolas.
Así se salvaron las dos ciudades la de Goes y Middelburgo, por el momento lo que pasó con posterioridad ya es otra historia...
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| linea amarilla recorrido español |
Francisco de Bobadilla y el milagro de Empel
Durante la guerra de Flande, que recordemos, también se le llama la guerra de los 80 años, huviéron muchisimos hechos de armas, asedios, sitios, batallas pero también se hizo famoso un episodio épico, extraordinario que se llamó "El milagro de Empel".
Andaba por esos lares el tercio viejo de Zamora formado aproximadamente por 5.000 aguerridos soldados españoles mandado por el Maestra de campo Francisco de Bobadilla. En diciembre de 1585 las tropas españolas se encontraban sitiadas en lo que llamaban "la isla de Bommel", digo que la llamaban así aunque realmente no era una isla, (era un terreno tierra adentro pero estaba rodeada por dos rios el Mosa y el Waal). La escuadra del almirante Holak rodeaba las posiciones del tercio español, la situación de los de Bobadilla era desesperada, y con estas Holak propuso rendición.
Maestre de Campo Bobadilla
La respuesta española no se hizo esperar «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Por aquel entonce en esas zonas que eran inmensos lodazales una tactica militar de los holandeses consistia en abrir los diques de contención para inundar la campiña unas veces, y según las mareas, el agua te llegaría a las rodillas o al cuello o te inundaba mas de 5 metros bajo las aguas; los españoles viendo la situación se replegaron al único sitio elevado que sobresalía del agua a duras penas una pequeña loma llamada, no sin pocas pretensiones, el monte de Empel.
La escuadra holandesa se aprestaba a llegar con la crecida hasta el emplazamiento del tercio y cañonearlos a placer, allí comenzaron los españoles a parapetarse para aguantar los continuos bombardeos de los barcos y de un fuerte que se encontraba en la otra orilla del río. Cuando un soldado estaba excavando su trinchera, encontró un cuadro de la Inmaculada Concepción. Rápidamente los soldados se agruparon alrededor y colocando el cuadro sobre la pared de una vieja iglesia, comenzaron a rezar y a encomendarse a la Virgen.
La escuadra holandesa se aprestaba a llegar con la crecida hasta el emplazamiento del tercio y cañonearlos a placer, allí comenzaron los españoles a parapetarse para aguantar los continuos bombardeos de los barcos y de un fuerte que se encontraba en la otra orilla del río. Cuando un soldado estaba excavando su trinchera, encontró un cuadro de la Inmaculada Concepción. Rápidamente los soldados se agruparon alrededor y colocando el cuadro sobre la pared de una vieja iglesia, comenzaron a rezar y a encomendarse a la Virgen.
El Maestre Bobadilla a continuación arengó a sus tropas: “¡Soldados! El hambre y el frío nos llevan a la derrota, pero la Virgen Inmaculada viene a salvarnos. ¿Queréis que se quemen las banderas, que se inutilice la artillería y que abordemos esta noche las galeras enemigas?” “¡Si queremos!”.
Esa noche la temperatura bajó de forma inusual por esas tierras y un viento huracanado heló las aguas del río Mosa. Por la mañana los españoles viendo que podían caminar sobre las aguas heladas, con furia se lanzaron al ataque, sobre los barcos flamencos que permanecían bloqueados por el hielo, quemando algunos de ellos y capturando otros. Toda la flota holandesa cayó en manos españolas. Esa misma madrugada, los soldados enfurecidos por el duro castigo que habían sufrido por el bombardeo incesante del fuerte, cargaron contra él capturándolo a sangre y fuego.
El almirante Holak en su huida pronunció la frase: “Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro”. La Virgen de la Inmaculada Concepción fue tomada desde aquel día como patrona de los Tercios y hoy en día es la patrona de la Infantería Española.
Vía| Memorial de Infantería Nº 7 de la Revista del Arma de Infantería. Editorial Ministerio de Defensa de España. Toledo. 1987.
jueves, 16 de enero de 2014
La heroica defensa de Castelnuovo
Castelnuovo, la actual Herzeg Novi (montenegro), sobre el Adriático y no lejos de Dubrovnik, fue ocupada por los españoles en 1538, como secuela de la Santa Liga promovida por el emperador Carlos V contra los turcos, de la que formaban parte Venecia, el Papado y el Imperio (como ya vimos en el artículo sobre la batalla de Lepanto). Venecia reclamaba la plaza que estaba defendida por el tercio que comandaba Francisco Sarmiento formadopor unos tres mil hombres. Castelnuovo quedo aislada ya que los venecianos dejaron de abastecerla por mar, única forma de hacerlo ya que estaba enclavada en zona dominada por el turco.
Barbarroja la atacó en 1539 con una gran flota de galeras y 50.000 infantes dirigidos por el Ulema de Bosnia. Los turcos ofrecieron a la guarnición española una rendición honerosa a la que Sarmiento en un alarde de "chulería" propia de los soldados españoles les contesto "gusten vuestras mercedes de venir cuando quisiesen". Tras fracasar los primeros intentos de asalto por parte de los turcos sufriendo una ingente cantidad de muertos y heridos, trajeron la famosa artillería de asalto que se empleo a fondo en las fortificaciones reduciéndolas a escombros. Los últimos 600 defensores se batieron a espada y rodela conta las tropas de Barbaroja, y solo quedaron 200 supervivientes que fueron hechos prisioneros y mandados a Constantinopla.
La gesta impresionó a toda Europa y el hecho heroico fue cantado por poetas de aquel tiempo, aunque hoy día pocos españoles (amnésicos de su propia historia) la recuerden.
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